viernes, 22 de marzo de 2013

¡TE QUIERO PAPA!

Quizás debí escribir esta carta hace muchos años. Responder a tus dudas de una forma clara y concisa. Quizás te preguntes mis razones para no contestarte…pero lo cierto es que no tengo…pero creo que  sí te merecías una respuesta.
 Recuerdo perfectamente el momento en el que me entregaste la carta, recuerdo el momento en que la leí…recuerdo mis lágrimas recorrer mi cara.
No fuiste un mal padre, para mí eres el hombre de mi vida, quizás nunca me haya dolido nada como perderte, ese fue el primer gran golpe de mi vida después de mamá…se reunieron muchas circunstancias adversas papá y no tuve otra salida que encerrarme en mi dolor.
No pude decirte adiós, no pude hablar contigo, todos pensaban que saldrías adelante y no me dijeron nada para no hacerme sufrir…no pude estar en tu funeral, no pude estar en tu entierro…y tuve que decirte adiós a miles de kilómetros.
Pero tampoco hubiera podido soportar ese dolor, me hubiera muerto de la pena.
Y me acongoja tan solo pensar que te fueses con una idea equivocada, yo no necesitaba dinero papá y sé que te dolía el no poder regresar a casa con las manos llenas para tus dos niñas, pero a veces solo es necesario un abrazo, un beso, una presencia que no te  haga sentirte sola en un mundo tan lleno de maldad, contigo me sentía segura, me sentía capaz de seguir caminando y simplemente esperaba tu regreso.
Tú no sabías mis motivos para querer salir huyendo y yo solo quería ver tu cara, que me transmitieses esa serenidad, esa paz interior, esa ternura. Yo solo quería tu protección, tu fuerza, tu mano para caminar debajo de la lluvia.
Y entendía que rehicieses tu vida con otra persona que te hizo feliz, entendía tu dolor por la pérdida de mi madre, entendía que a veces hay que salir con una sonrisa aunque por dentro se nos esté partiendo el alma.
Pero yo era la pequeña, era la que siempre estaba en casa y todos entraban y salían, era yo la que lloraba cuando nadie estaba, era a mi a la que le paralizaba el miedo…pero me crié con la mujer más maravillosa de este mundo, con mi abuela, que me enseñó a defenderme, a ser fuerte, a aparentar dureza y a seguir adelante.
Y así he vivido diez años más…sin tu ausencia, con ese dolor que aguarda en mi pecho, con esas ganas de volver atrás contestar esa carta y decirte que TE QUIERO, que eres, fuiste y serás el hombre de mi vida, que no hablo de ti porque tu nombre me llenan los ojos de lágrimas, porque la pérdida de un padre o una madre no se supera, aprendemos a vivir con ello, pero no se supera, es un vacío, un vacío que nadie llena, como cuando te clavas una espina y la extraes…sabes que ya no hay nada pero recuerdas la sensación de haberla tenido dentro.
Siento no haber respondido a aquella carta…me tiré todo el viaje llorando papá, se me achinaron más los ojos inclusive, yo solo pedí unos años para cambiar la situación, para salir adelante…pero como siempre caminamos tras el destino.
Me hubiera gustado cuidarte de viejito mi güero, pero no fue posible, hubiese preferido que me curaras las heridas del amor o que me quitaras los miedos tontos que a veces me entran…eso es lo normal. Pero nací al revés…un mundo singular el mío. No he vivido de la misma manera que una mujer de mi edad, porque mi vida no ha sido tan normal, pero hay que tirar hacia delante con lo que te echen…o al menos así me he acostumbrado a ver la vida, siempre habrá un golpe que te hunda pero hay que salir a flote…pero te he tenido presente en los momentos más bonitos de mi vida, te tengo presente en mi día a día…con la firme esperanza de conseguir todo aquellos que un día nos propusimos…con la firme convicción de que seremos felices sin recordar el peso de la carga que un día nos tocó aguantar.
Y a lo mejor me tiro año tras año recordando las pérdidas que por desgracia han azotado mi vida, no por placer, ni porque te digan lo siento, ni porque me guste el rol victimista, sino porque formáis parte de mi y como os llevo en mi corazón y para desgracia mía no puedo contar con vuestra presencia en este mundo cruel.
Por suerte tienes contigo en algún infinito universo la mejor compañía…la que me falta a mi…


¡TE QUIERO PAPÁ!



No hay comentarios:

Publicar un comentario