Tenemos la mala costumbre de querer a medias,
de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca,
tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos,
sólo cuando lo perdemos es cuando añoramos.
Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo,
buscando tantas metas falsas, tantos falsos sueños,
tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
Tenemos la mala costumbre de buscar excusas,
para no desnudar el alma y no asumir culpas
tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,
escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.
Tenéis la mala costumbre.
Os recomiendo que os leáis este libro...no es muy extenso, es breve y bastante entretenido.
Hasta el momento de decidirme a leerlo había visto varias críticas acerca del mismo y su portada siempre me llamó la atención pero me pensaba que era la típica historieta de amor ilustrada.
¿Con qué me quedo? Con la persistencia de Little Jack...sí, persistencia, porque si quieres algo ves a por ello, lucha, ama con locura, pero sigue siendo tú...
El autor (Mathias Malzieu cantante del grupo de Rock "Dyonisos") utiliza un lenguaje bastante sencillo con muchos diálogos...lo que facilita la lectura y te mantiene atento.
Una tarde me duró a mi...más que nada por la originalidad de los sucesos narrados, los escenarios y por la historia de Jack y su particular reloj por corazón.
Os dejo unos fragmentos:
Uno: NO TOQUES LAS AGUJAS.
Dos: DOMINA TU CÓLERA.
Tres: NO TE ENAMORES NUNCA.
LA MECÁNICA DEL CORAZÓN DEPENDE DE ELLO
"Si
tienes miedo de hacerte daño, aumentas las probabilidades de que eso
mismo suceda. Fíjate en los funambulistas, ¿crees que piensan en que tal
vez caerán cuando caminan cuidadosamente por la cuerda? No, ellos
aceptan ese riesgo y disfrutan del placer que les proporciona desafiar
el peligro. Si te pasas la vida procurando no romperte nada, te
aburrirás terriblemente… ¡No conozco nada más divertido que la
imprudencia! ¡Mírate! ¡Digo “imprudencia” y se te encienden los ojos!"
Quizás debí escribir esta carta hace muchos años. Responder a
tus dudas de una forma clara y concisa. Quizás te preguntes mis razones para no
contestarte…pero lo cierto es que no tengo…pero creo quesí te merecías una respuesta.
Recuerdo perfectamente el momento en el que me entregaste la
carta, recuerdo el momento en que la leí…recuerdo mis lágrimas recorrer mi
cara.
No fuiste un mal padre, para mí eres el hombre de mi vida,
quizás nunca me haya dolido nada como perderte, ese fue el primer gran golpe de
mi vida después de mamá…se reunieron muchas circunstancias adversas papá y no
tuve otra salida que encerrarme en mi dolor.
No pude decirte adiós, no pude hablar contigo, todos pensaban
que saldrías adelante y no me dijeron nada para no hacerme sufrir…no pude estar
en tu funeral, no pude estar en tu entierro…y tuve que decirte adiós a miles de
kilómetros.
Pero tampoco hubiera podido soportar ese dolor, me hubiera
muerto de la pena.
Y me acongoja tan solo pensar que te fueses con una idea
equivocada, yo no necesitaba dinero papá y sé que te dolía el no poder regresar
a casa con las manos llenas para tus dos niñas, pero a veces solo es necesario
un abrazo, un beso, una presencia que no tehaga sentirte sola en un mundo tan lleno de maldad, contigo me sentía
segura, me sentía capaz de seguir caminando y simplemente esperaba tu regreso.
Tú no sabías mis motivos para querer salir huyendo y yo solo
quería ver tu cara, que me transmitieses esa serenidad, esa paz interior, esa
ternura. Yo solo quería tu protección, tu fuerza, tu mano para caminar debajo
de la lluvia.
Y entendía que rehicieses tu vida con otra persona que te
hizo feliz, entendía tu dolor por la pérdida de mi madre, entendía que a veces
hay que salir con una sonrisa aunque por dentro se nos esté partiendo el alma.
Pero yo era la pequeña, era la que siempre estaba en casa y
todos entraban y salían, era yo la que lloraba cuando nadie estaba, era a mi a
la que le paralizaba el miedo…pero me crié con la mujer más maravillosa de este
mundo, con mi abuela, que me enseñó a defenderme, a ser fuerte, a aparentar
dureza y a seguir adelante.
Y así he vivido diez años más…sin tu ausencia, con ese dolor
que aguarda en mi pecho, con esas ganas de volver atrás contestar esa carta y
decirte que TE QUIERO, que eres, fuiste y serás el hombre de mi vida, que no
hablo de ti porque tu nombre me llenan los ojos de lágrimas, porque la pérdida
de un padre o una madre no se supera, aprendemos a vivir con ello, pero no se
supera, es un vacío, un vacío que nadie llena, como cuando te clavas una espina
y la extraes…sabes que ya no hay nada pero recuerdas la sensación de haberla
tenido dentro.
Siento no haber respondido a aquella carta…me tiré todo el
viaje llorando papá, se me achinaron más los ojos inclusive, yo solo pedí unos
años para cambiar la situación, para salir adelante…pero como siempre caminamos
tras el destino.
Me hubiera gustado cuidarte de viejito mi güero, pero no fue
posible, hubiese preferido que me curaras las heridas del amor o que me
quitaras los miedos tontos que a veces me entran…eso es lo normal. Pero nací al
revés…un mundo singular el mío. No he vivido de la misma manera que una mujer
de mi edad, porque mi vida no ha sido tan normal, pero hay que tirar hacia
delante con lo que te echen…o al menos así me he acostumbrado a ver la vida,
siempre habrá un golpe que te hunda pero hay que salir a flote…pero te he
tenido presente en los momentos más bonitos de mi vida, te tengo presente en mi
día a día…con la firme esperanza de conseguir todo aquellos que un día nos
propusimos…con la firme convicción de que seremos felices sin recordar el peso
de la carga que un día nos tocó aguantar.
Y a lo mejor me tiro año tras año
recordando las pérdidas que por desgracia han azotado mi vida, no por placer,
ni porque te digan lo siento, ni porque me guste el rol victimista, sino porque
formáis parte de mi y como os llevo en mi corazón y para desgracia mía no puedo
contar con vuestra presencia en este mundo cruel.
Por suerte tienes contigo en algún infinito universo la
mejor compañía…la que me falta a mi…
La vida hubiese bailado de otra forma, a lo
mejor hoy estaríamos todos juntos, tú serías abuela y miraríamos de
forma diferente la vida.
Pero el destino decide muchas veces por nosotros...y solo nos toca aprender a bailar debajo de la lluvia.
Tuvimos la mala suerte de perderte pero como amaste profundamente a tus
hijos aunque pasen mil años más estarás presente en nuestro día a día. Y
sé que ya no estás sola, que estarás sonriendo. Que te acompaña la mejor tropa. Y que estés donde estés serás feliz.
Solo te pido que nos des la serenidad que a veces nos falta, que nos
ayudes a seguir luchando, que nos ayudes a encontrar ya no el camino
adecuado sino el camino de la felicidad.
Cuida de mi hermano mamá. Cuida de él que no te ha olvidado ni un solo día. Cuida de mi hermana y de mis niños. Cuida de todos aquellos que nos han tendido una mano en tu ausencia.
Porque todos te recordamos, tus hermanas, tus sobrinos, porque has dejado un pellizquito de amor en el corazón de todos.
Porque ninguno de ellos nos han abandonado por amor hacia ti.
Y me alegra que me digan que me parezco que ti...eso significa que al menos algo bueno has dejado en mi.
“Día
Internacional de la Mujer” llevo varios días leyendo a personas que no
entienden el porqué de este día ya que se supone que las mujeres luchamos por
la IGUALDAD y nuestra INTEGRIDAD física y moral.
Alegan sobre la discriminación positiva hacia nuestro sexo, que gozamos de más
derechos que ellos en la actualidad, que también sufren violencia de
género y que la Ley no les ampara.
Pues bien…no me considero feminista, me
considero mujer, voto a favor de los
derechos de toda persona (independientemente
del sexo) pero no podemos obviar una realidad
presente actualmente y esa es que aún nos encontramos en situación de
desigualdad.
Quiero comentar varios aspectos, a nivel
informativo y no con la intención de convencer a nadie, pero me duele ver cómo
avanzamos mucho en varios aspectos y no lo hacemos en otros, me duele ver
muchas veces la frialdad con la que se habla del maltrato o la indiferencia
hacia las diferencias en el campo laboral.
Por lo que me apoyaré de varios textos que se han publicado a lo
largo de estos días para que no se me olvide lo que quiero exponer.
En primer lugar, haciendo referencia
a una fecha como hoy. Volvamos al pasado: fue en 1911 cuando se celebró por primera vez elDía Internacional de la Mujer Trabajadoracon una reivindicación a favor del derecho al voto, el derecho al trabajo y la no discriminación laboral.
La
elección del 8 de marzo tuvo su origen
en los hechos sucedidos en la misma fecha del año 1908. Donde 146 mujeres, trabajadoras de la fábrica
textil Cotton, de Nueva York,
murieron calcinadas en un incendio provocado por las bombas incendiarías que
les lanzaron como respuesta ante la negativa de abandonar el encierro en el que
protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que
padecían.
Con aquel primer Día
Internacional de la Mujer Trabajadora se inicia una tradición que cumple
102 años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo. Mi
admiración es profunda hacia todas aquellas mujeres que ha luchado por estas
causas.
Las Naciones
Unidas comenzó a celebrar el Día
Internacional de la Mujer el 8 de marzo en 1975, Año Internacional de la Mujer. Dos años más tarde, en diciembre de
1977, la Asamblea General adoptó una resolución proclamando un Día de las Naciones Unidas para los
Derechos de la Mujer y la Paz Internacional, que los Estados Miembros
pueden celebrar cualquier día del año siguiendo su tradición histórica y nacional.
El Día
Internacional de la Mujer surgió de las actividades de los movimientos
obreros a finales del siglo XX en América del Norte y Europa. Desde entonces,
el Día Internacional de la Mujer ha
adquirido una dimensión global para las mujeres de los países desarrollados y
en desarrollo por igual. El creciente movimiento internacional de las mujeres,
fortalecido por cuatro conferencias mundiales de las Naciones Unidas sobre la
mujer, ha ayudado a que su conmemoración ofrezca la oportunidad de incrementar
el apoyo a los derechos y la participación de las mujeres en las esferas
política y económica.
El Día
Internacional de la Mujer ha pasado a ser un momento de reflexión sobre los progresos alcanzados, una llamada al
cambio, y una celebración de los actos de valor y determinación tomados por
mujeres corrientes que han tenido un papel extraordinario en la historia de sus
países y sus comunidades.
Nuestras sociedades occidentales han conseguido grandes
avances y el lugar de la mujer en la sociedad ha mejorado notablemente, pero no
así en el conjunto del planeta, donde las mujeres representan el 70 % de la
población mundial en situación de pobreza; dondeuna mujer muere cada minuto en algún lugar del mundoa consecuencia de las complicaciones
de su embarazo o de su parto; donde existen profundas desigualdades en el
reparto de las tareas del hogar y del cuidado de los hijos; y donde las
mujeres, si pueden acceder al trabajo, lo hacen en las categorías inferiores de
las escalas laborales y con peor retribución que los hombres.
La injusticia y la discriminación contra la mujer
persiste, y su peor cara se manifiesta en la violencia. Hasta el 70% de las mujeres en el mundo sufren la violencia en sus
vidas. Con datos anuales bastantes elevados de las muertes de mujeres en manos
de su pareja o expareja.
Con base en cifras del organismo
multilateral, hasta el 50% de las agresiones sexuales se cometen contra niñas
menores de 16 años, globalmente, 603 millones de mujeres viven en países donde
la violencia doméstica no se considera un delito.
Hay más: Hasta
el 70% de las mujeres de todo el mundo aseguran haber sufrido una experiencia
física o sexual violenta en algún momento de su vida, más de 60 millones de niñas son novias y se casan antes de los 18 años,
entre un gran rosario. En el espacio web del Día Internacional de
la Mujer de la ONU, se observó que ante estas inaceptables estadísticas, la
comunidad internacional está firmemente comprometida para cambiar el
sufrimiento de las mujeres.
La Convención sobre la eliminación de todas las
formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) exige a los países firmantes
que adopten todas las medidas necesarias para acabar con la violencia.
A continuación el mensaje del secretario general
de la ONU:
Al celebrar el Día Internacional de la Mujer,
debemos mirar hacia atrás, hacia el año que acaba de terminar, en que se
cometieron atroces crímenes de violencia contra las mujeres y las niñas, y preguntarnos
cómo hacer para asegurar un futuro mejor.
Una joven fue víctima de una violación en grupo.
Otra se suicidó para evitar sufrir una vergüenza que deberían haber sufrido los
autores de la violación. Jóvenes adolescentes fueron muertas de disparos de
armas de fuego efectuados a corta distancia por tener la osadía de pretender
recibir educación.
Estas atrocidades, que con justicia
desencadenaron indignación a nivel mundial, son parte de un problema mucho
mayor que se encuentra generalizado prácticamente en todas las sociedades y que
se da en cada ámbito de la vida.
Miren a nuestro alrededor, a las mujeres que tienen
cerca. Piensen en las mujeres de sus familias y comunidades que aprecian, y
entiendas que existe una probabilidad estadística de que muchas de ellas hayan
sido víctimas de violencia en su vida. Muchas más han consolado a una hermana o
amiga y han compartido su dolor y enfado tras haber sufrido una agresión.
Este año, en el Día Internacional de la Mujer,
traducimos nuestra indignación en medidas concretas. Declaramos que juzgaremos
los crímenes que se cometan contra las mujeres —y que nunca permitiremos que
sean castigadas por los abusos que han sufrido. Renovamos nuestro compromiso de
luchar contra esta amenaza mundial a la salud donde quiera que aceche, en
hogares y empresas, en zonas de guerra y plácidos países, y en las mentes de
las personas que permiten que la violencia continúe.
También hacemos una promesa especial a las
mujeres que se encuentran en situaciones de conflicto, en que la violencia
sexual se convierte con demasiada frecuencia en un instrumento de guerra
orientado a humillar al enemigo destruyendo su dignidad.
A esas mujeres decimos: las Naciones Unidas
están con ustedes. Como Secretario General, insisto en que el bienestar de
todas las víctimas de la violencia sexual que se produce durante un conflicto
debe ser uno de los principales objetivos de nuestras actividades, y doy la
instrucción a mis asesores de más alto rango de que den a las medidas que se
adopten para luchar contra la violencia sexual un lugar prioritario entre todas
nuestras actividades de fomento, mantenimiento y consolidación de la paz.
¿Impresionante, no? Miremos un poco más allá
de nuestras fronteras. No nos centremos en que en tal país hay una Ley que nos
protege más a las mujeres, ni de que gozamos de privilegios por victimismo…no
es victimismo. Son datos, es una realidad. Es un absoluto horror que esto siga
sucediendo. Es un absoluto error que no luchemos juntos, hombre y mujeres, para
que esto no continúe.
No se trata de que se nos trate con
favoritismos, ni en este artículo quiero dar a entender que los hombres son
malísimos. Ese no es mi objetivo ni mi interés. Por suerte contamos con hombres
maravillosos que nos apoyan y nos ayudan en la lucha.
He querido escribir esto tal día como con
el objetivo de hacer una reflexión, no queremos ser más, queremos ser iguales,
no queremos violencia para el ser humano, queremos protección para las niñas
objeto de abusos sexuales y apoyo para madres que no tienen acceso a controles
durante el parto…
El día que no haya “Día Internacional de
la mujer” significará que tod@s nos tratamos como personas. Que es lo que
somos, tod@s aportamos algo a este mundo.