El otro día bajando las escaleras de mi casa, vi venir a mi vecina, la típica cotilla que te revisa de arriba a abajo para ver si llevas una mancha en la ropa, la camisa sin planchar o para valorar si has engordado o no. Miedo me da verla venir. Así que como siempre hice como que no la vi y me enchufé mis cascos mientra escuchaba a Queen.
Tras todos mis esfuerzos vanos para pasar desapercibida me saludó, levantó su mano y me dijo: ¡Hola bonita, que guapa estás! ¿Todo bien? FELIZ NAVIDAD.
Alucinando estaba más aun cuando es de las típicas personas que depende de como se levanten no te dan ni los buenos días, así que contesté como siempre sin detenerme mucho, como todo el año: ¡Adiós, buenas fiestas!
Este es la parte de la navidad que ODIO, sí, esa es la palabra correcta. Gente a la que ves casi a diario, que no te saludan ni cuando coincides en el ascensor con ellos, van y en navidad te desean felices fiestas y mejor año, ¿esto es magia? No lo creo, pero la gente saca su lado bueno solo en Navidad, todo es de color rosa, todo es paz y amor.
El vecino del quinto que no acepta a su hijo gay, le abre sus puertas en Navidad para la cena familiar, solo para que su hermana, la del pueblo, con la que nunca habla, ni siquiera para su cumpleaños, vea que se lleva estupendamente con toda su familia. Que él es un hombre moderno eh, no os guiéis por las aparencias.
La del tercero va a visitar a su padre a la residencia e incluso lo trae para la cena, lo sienta presidiendo la mesa, que no es que me parezca mal, es más, me encanta que los mayores estén presentes en todo lo referente a reuniones familiares, pero estos señores/as tienen la necesidad de cariño y afecto durante todo el año.
La del séptimo, clasista total y maruja, va a regalar la ropa usada a Cáritas y lleva comida a comedores sociales. Esa que va en el bus siempre porque el coche de su marido siempre está estropeado, pero no porque no tenga dinero, que quede claro, sino porque no encuentran la avería.
La del noveno, una mujer moderna donde las haya, trabaja en Mango, tiene un niño de 2 años y un marido obrero...al casarse, cuando se daban hipotecas de 1000 euros con nóminas de 600, se compró un chalet (ahora en venta), un BMW (ahora en venta) para que él fuese a trabajar lo más cómodo posible y para ella un todoterreno (ahora en venta) que sino el carrito no cabe, manteniendo como no su piso, ...lleva toda la semana subiendo con regalos para su niño, he dicho que tienes 2 años, repito 2 años, ¿me podéis explicar porqué y para qué quiere un niño de su edad tanto regalo?
La del segundo, soltera y sin compromiso, alardea de todos los vestidos que se ha comprado, como si se cambiases cada media hora, es lo más normal, le toca irse al pueblo y allí volver en chandal que es como va el resto del año no está bien visto.
Y del resto no hablo...¿pa qué? Al final os pensaréis que soy la bruja del octavo, con verruga incluida, amargada y haciendo pociones todo el día. Y no. Simplemente es que estos detalles me dan coraje y cada día más. Yo a los míos los quiero todo el año y me mato todo el año con ellos también. Somos así de originales, pero como mi familia ninguna.
Por ciero, ¿sabéis si Papá Noel ha cambiado de dirección? Lleva años sin contestar a mis cartas y eso que solo pido SALUD ¬¬
Este capítulo se lo dedico a Charlie Navarro. No he podido actualizar antes. Pero quería hacerlo el día de tu cumpleaños. GRACIAS, por todo. Un beso enormeee!!!! ;)
martes, 25 de diciembre de 2012
jueves, 13 de diciembre de 2012
Ese que me dio la vida...
La primera entrada para "Música y Literatura" viene de la mano de uno de mis cantantes favoritos.
Ni más ni menos que el mismisimo Alejandro Sanz...nada del otro mundo para los que me conocen a mí y a mis grandiosos gustos musicales.
Esta canción titulada "Ese que me dio la Vida" cuyo nombre no aguarda ningún secreto es una canción dedicada a su padre, Jesús Sánchez, fallecido el 8 de julio del año 2005 tras una larga enfermedad.
Eran padre e hijo, pero eran más que eso, eran amigos, cómplices, socios, compañeros, maestro y alumno, confianza y apoyo, admiración y respeto.
Para explicar esta relación tan especial entre el artista y su padre es importante analizar su carrera musical, dado que Alejandro recibió de su padre al cumplir siete años una guitarra, su mejor juguete.
A pesar de su corta edad, la guitarra entre sus manos sabía a gloria, aprendió a tocarla con rapidez, conviertiéndose en su mejor arma de trabajo.
Jesús Sánchez tenía una agencia de artistas. Había formado parte del grupo "Los 3 de la Bahía" y había recorrido media España actuando en tablaos, también, fue telonero de Dolores Vargas, Manolo Escobar y Lola Flores, entre otros. Tuvo cerca de 20 años de carrera como guitarrista y voz cantante. Por este motivo, fue quien más asesoró a Alejandro cuando decidió que la música iba a ser su forma de vida. Lo único que le pidió es que terminase sus estudios en la academia.
Así que el actual Alejandro Sanz dio los primero pasos en el mundillo de la mano de su padre, que lo inició en el mundo de sus sueños, un mundo que había mandado desde su infancia pero que no siempre conduce al éxito.
Por eso, en su tercer álbum "Alejandro Sanz, 3" (1995) el cantante escribió una canción dedicada a su padre cuya letra conmueve a todos cuanto le conocen y conmueve aun más a todas aquellas personas que han pasado por el mismo trago que él.
Ni más ni menos que el mismisimo Alejandro Sanz...nada del otro mundo para los que me conocen a mí y a mis grandiosos gustos musicales.
Esta canción titulada "Ese que me dio la Vida" cuyo nombre no aguarda ningún secreto es una canción dedicada a su padre, Jesús Sánchez, fallecido el 8 de julio del año 2005 tras una larga enfermedad.
Eran padre e hijo, pero eran más que eso, eran amigos, cómplices, socios, compañeros, maestro y alumno, confianza y apoyo, admiración y respeto.
Para explicar esta relación tan especial entre el artista y su padre es importante analizar su carrera musical, dado que Alejandro recibió de su padre al cumplir siete años una guitarra, su mejor juguete.
A pesar de su corta edad, la guitarra entre sus manos sabía a gloria, aprendió a tocarla con rapidez, conviertiéndose en su mejor arma de trabajo.
Jesús Sánchez tenía una agencia de artistas. Había formado parte del grupo "Los 3 de la Bahía" y había recorrido media España actuando en tablaos, también, fue telonero de Dolores Vargas, Manolo Escobar y Lola Flores, entre otros. Tuvo cerca de 20 años de carrera como guitarrista y voz cantante. Por este motivo, fue quien más asesoró a Alejandro cuando decidió que la música iba a ser su forma de vida. Lo único que le pidió es que terminase sus estudios en la academia.
Así que el actual Alejandro Sanz dio los primero pasos en el mundillo de la mano de su padre, que lo inició en el mundo de sus sueños, un mundo que había mandado desde su infancia pero que no siempre conduce al éxito.
Os añado también un trozo de la letra:
«Con tu sonrisa de
medio lao, / cuántos te quiero te habrás callao, / cuántas cosas de
chiquillo / aún conservas en los bolsillos... / Con tu eterno
cigarrillo, / con tu ojera y tu descuido, / la más bella de las danzas, /
es tu cojera al caminar... / No eres sólo aquel que firma, / en el
libro de familia. / Ni eres el silencio en el sofá, / viendo un partido
en zapatillas. / Y déjame por esta noche /ser las manos que te arropen. /
Y déjame que te regale, / un abrigo nuevo en condiciones».
viernes, 7 de diciembre de 2012
Sentada en una nube...
Es de madrugada, ya toda la casa duerme, están todos
en el limbo soñando cosas que mañana ya no recordarán. Me asalta una
duda existencial, una que desencadena en varias. Una de tantas que nos
acompañan a lo largo del camino. Nosotros y nuestra manía de no poder
vivir sin una explicación que nos ayude a comprender todo aquello que
nos rodea. Tantas cosas inexplicables, tantas preguntas sin responder y
antes de dormir me pregunto: ¿Estás aquí? ¿Me acompañas desde otra
vida? ¿Existe el más allá que tanto nos preocupa?
La racha de viento que atraviesa mi ventana me estremece…me consuela. Te siento cerca y lejos a la vez. Pido dormirme pronto…está amaneciendo. Mientras sonrío imaginándote en las típicas escenas de película donde salen los ángeles encima del Golden Gate vigilando la ciudad mientras sus ciudadanos duermen.
La verdad molaría formar parte de esa otra dimensión. Si has tenido esa suerte puede que estés aquí escuchando mis reflexiones o en cualquier parte del mundo.
En esta vida, en mi vida, todo sigue igual, de casa al curro y del curro a casa. Monotonía agotadora, pero que me ayuda a evadirme.
Te imagino en estas noches interminables en las Cataratas del Niágara, en un increíble Nueva York, en el Gran Cañón del colorado, o quizá en París, en el Coliseo Romano, en la ciudad de Gaudí, en la Gran vía madrileña…o quizás en tu humilde Santa Lucía. El pueblo de tus amores, sentada en una nube...
No fuiste mujer de lujos caros, ni siquiera de lujos. Fuiste madre, amiga, abuela…siempre tan guapa y luchadora. Rasgos marcados con mucha personalidad. Golpeada por la vida pero siempre plantándole cara. Inculcando valores que crean personas. Estricta y cariñosa. Seria y risueña. Recuerdo tu saber estar aunque te doliese el corazón, manteniendo el tipo aun estando rota por dentro. Y eso fue precisamente lo que me enseñaste a entender, lo que intento mantener, tu fortaleza.
Muchos de los mejores momentos los pasé a tu lado. Los paso todavía porque para mí jamás te fuiste.
Va por ti, va por vosotros.
Con cariño abuela, con cariño mi ángel.
La racha de viento que atraviesa mi ventana me estremece…me consuela. Te siento cerca y lejos a la vez. Pido dormirme pronto…está amaneciendo. Mientras sonrío imaginándote en las típicas escenas de película donde salen los ángeles encima del Golden Gate vigilando la ciudad mientras sus ciudadanos duermen.
La verdad molaría formar parte de esa otra dimensión. Si has tenido esa suerte puede que estés aquí escuchando mis reflexiones o en cualquier parte del mundo.
En esta vida, en mi vida, todo sigue igual, de casa al curro y del curro a casa. Monotonía agotadora, pero que me ayuda a evadirme.
Te imagino en estas noches interminables en las Cataratas del Niágara, en un increíble Nueva York, en el Gran Cañón del colorado, o quizá en París, en el Coliseo Romano, en la ciudad de Gaudí, en la Gran vía madrileña…o quizás en tu humilde Santa Lucía. El pueblo de tus amores, sentada en una nube...
No fuiste mujer de lujos caros, ni siquiera de lujos. Fuiste madre, amiga, abuela…siempre tan guapa y luchadora. Rasgos marcados con mucha personalidad. Golpeada por la vida pero siempre plantándole cara. Inculcando valores que crean personas. Estricta y cariñosa. Seria y risueña. Recuerdo tu saber estar aunque te doliese el corazón, manteniendo el tipo aun estando rota por dentro. Y eso fue precisamente lo que me enseñaste a entender, lo que intento mantener, tu fortaleza.
Muchos de los mejores momentos los pasé a tu lado. Los paso todavía porque para mí jamás te fuiste.
Va por ti, va por vosotros.
Con cariño abuela, con cariño mi ángel.
martes, 6 de noviembre de 2012
La situación.
La vida se construye en su conjunto de millones de
decisiones. En mi opinión, las decisiones no son ni acertadas ni incorrectas,
son decisiones. A su vez, las decisiones dependen de la “situación”, es decir,
aquel preciso momento en que se toma un decisión que se ve influenciada por
agentes externos, según la situación variará la decisión. Pero en la situación
el factor más importante es el comportamiento del individuo, su forma de ser,
sus creencias, sus convicciones, sus estilo de vida, su forma de soportar la
presión. Realmente ningún ser humano actúa de la misma manera que otro en la
misma “situación” y un ser humano en la misma situación no toma la misma
decisión. Y criticamos muchas veces las decisiones de los demás sin saber como
actuaríamos en la misma “situación”, nos hacemos una idea, decimos como lo
haríamos nosotros o lo que nos parece más correcto, pero en realidad aun
imaginándote una “situación” y viviéndola el ser humano actúa según impulsos y
esa es mi conclusión, actuamos según la presión de cada momento y por
impulsos…Las decisiones nos llevan a caminos exitosos y a caminos erróneos, el
primero sirve para sentirte orgulloso de haber tomado la mejor elección posible
y, el segundo para enseñarnos que de los errores también se aprende. Y yo….por
mucho que pasa el tiempo aun a sabiendas de que no sé como hubiese actuado en
esa “situación”…critico tu elección, esa que tomaste en una noche de un sitio
muy lejano, esa que no pensaste, esa que
trajo consigo múltiples consecuencias, esa que dejó a la intemperie a varias
personas…Pero fue tu elección, tu decisión basada en una tu “situación”
particular y creo que es lo que debo aceptar. El destino para mí no existe lo
creamos a partir de pequeñas
“situaciones” que van creando decisiones que conforman la vida. Y no hay nada
escrito, pero siempre quedará el misterio de por qué aquello y por qué no
aquello otro.
Este humilde esrito se lo dedico a Óscar Navarro (el broo)...las decisiones que elegimos ponen en nuestro camino a personas, personas que conocemos sin más, personas que olvidamos rápido y que hubiésemos preferido no conocer nunca y otras...personas especiales, que te acompañan a lo largo de ese camino, que te sacan una sonrisa y te ayudan a seguir adelante...como TÚ. Gracias por ser como eres y cuando seas famoso no te olvides de olvides de firmarme el libro. ;)
sábado, 27 de octubre de 2012
Mamá (By Piluka)
Esta historia va dedicada a una persona a la cuál admiro, quiero y adoro...
Erase una vez, una niña, que nació en el seno de una familia humilde, trabajadora...de las de antes. La niña vivía en Andalucía, en un pueblo de la provincia de Jaén. Era la menor de 13 hermanos, de los que sólo 7 sobrevivieron. Sus padres eran panaderos y tenían una panadería en el pueblecito donde vivían. Desde chiquitita, vivió en sus carnes la dureza de los años 50, donde la familia emigraba para tener una vida mejor. Su padre, un hombre serio pero bueno, decidió cambiar de ciudad ya que no eran buenos tiempos. Decidió trasladar su negocio a un pueblo de la Región de Murcia, un pueblo entonces pequeño. Su destino iba a ser Barcelona, pues un amigo le aconsejó que viajara allí pues era una gran ciudad y su negocio podía crecer. En el tren camino a Barcelona, éste se encontró con otro amigo, que le aconsejó viajar a Murcia, pues en el pueblo que le recomendó no había muchas panaderías y podría irle muy bien, pero desgraciadamente así no fue.
Al poco tiempo de llegar, el padre de esta niña murió, murió de pena por haber dejado su tierra, su casa, su negocio y sus tierras, por intentar mejorar la calidad de vida de sus hijos, que tampoco era mala. Se le quedó grande este cambio.
La niña, quedó huérfana de padre con tan sólo 6 añitos, y su madre, una mujer trabajadora, tuvo que repartir a sus hijos entre los familiares porque no los podía mantener ella sola. Sus hijas mayores emigraron al extranjero para trabajar y ahorrar para dar a su madre y hermanos la vida que su padre quiso darles, y que desgraciadamente no pudo.
Ella tuvo que volver a su antiguo pueblo, en andalucía, donde ya no le aguardaba su papá, y estuvo lejos de su mamá y de sus hermanos. Vivía con su tía y sus primas, y consiguió volver al tiempo a Murcia, escolarizarse y aprender a escribir y leer.
Se fue haciendo mayor y tuvo que dejar de estudiar, pues sus hermanas y hermanos, se casaban pero seguían trabajando, y en el extranjero no podían cuidar a sus hijos, y decidieron que ella fuera quien los cuidara. Crió y cuidó a muchos de sus sobrinos y a la vez a su madre, y sus hermanos como premio, decidieron regalarle la casa donde hoy vive, una casa humilde pero acogedora.
Fue creciendo y madurando, y se casó. Fruto de ese matrimonio nacieron 3 hijos, sanos y hermosos.
Ha sufrido la pérdida de su madre y una de sus hermanas, pero sin embargo, es fuerte como un roble. Nunca ha pedido nada a nadie, siempre ha sabido tirar para adelante, y por eso la admiro, quiero y adoro.
---> Mamá, gracias por ser como eres, porque en ti me reflejo. Porque tu mirada no desprende tristeza sino alegrías, y porque siempre, tienes una sonrisa.
lunes, 22 de octubre de 2012
La carta...
Ella tuvo que partir, hace muchos años, tantos que ya no
recordaba como fue su partida. Él se quedó, sufriendo la espera de volverla a
ver, prometió esperar su regreso, la esperaba en silencio, recordando su
entrañable sonrisa, esa que lo llenaba como nadie podía hacerlo, era una de las
niñas de sus ojos, lo hacía feliz con una mirada cómplice, con una caricia… La
dejó marchar, en busca de un futuro mejor, en busca de oportunidades, no la
retuvo a su lado, pero se le partía el alma cada vez que se imaginaba una vida
sin ella.
Por su parte, ella le decía adiós con lágrimas en los ojos,
no quería marchar mas sabía que no podía quedarse, pensaba una y otra vez en
qué sería de ella, en cómo sería la vida detrás de aquellas montañas, aquellas
que se veían a lo lejos de su casa y que él le señalaba cada vez que ella preguntaba: “papá, ¿adónde
voy?”.
Lo miraba y pensaba en qué lo echaría de menos, él era un
hombre tranquilo, pacífico, transmitía serenidad y, su mirada mucho cariño, la
vida lo había castigado fuertemente, pero continuaba caminando, lento pero
caminando, porque la vida había corrido demasiado deprisa.
Él la miraba y veía el reflejo de la mujer a la que tanto
había amado, era ella, la misma, aquella que un día le dejó, en otro tiempo y
en otro lugar, era una calca. Eso le entristecía y lo llenaba más de fuerza
aún. Lamentaba no poder darle más, darle lo que se merecía, lo lamentaba y lo
lamentó.
Llegó el día de su partida y él le entregó una carta y un
oso de peluche. Le pidió que no la abriese hasta que no estuviese lejos de
casa, ella con una sonrisa prometió no hacerlo.
No sabía escribir, sabía lo justo, lo que la vida le había
permitido aprender, pero pidió que alguien reflejase uno a uno todos sus sentimientos. Le pidió perdón
una y otra vez, por no haber estado a la altura de las circunstancias, por
dejarla marchar por no poderle ofrecer un futuro mejor, por no haberla cuidado
lo suficiente, por haberla dejado quizás cuando más la necesitaba.
Marchó, se fue un día de otoño, de madrugada, las lágrimas
le recorrían la cara, tan bonita ella hasta cuando lloraba, no quería mostrar
debilidad, pero dejar atrás a su gente le partía el corazón…Después de ocho
horas de viaje se acordó de la carta, buscó en su mochila, la abrió y echó a
llorar, no tenía nada que perdonarle, no sentía rencor hacia él, ni siquiera se
había enfadado nunca, lo había extrañado en su ausencia, pero nunca le reprochó
nada.
Él siempre había vivido al límite, cuando la vida no te da
más salidas decía debes vivir al día como si no hubiese mañana, como si fuese
el último día, “en esta ciudad no puedes pensar en el mañana, porque mañana
igual no estamos” era su frase estrella, pero cuando sobrepasas el límite,
cuando tu vida sobrepasa el límite, corres peligro, cada paso que das es uno
menos y, ya no vale mirar atrás y tratar de corregir errores, solo te queda
esperar al final.
Él lo esperó, lo buscó y lo encontró…quizás siempre lo hizo,
quizás siempre esperó el final, quizás ese era su deseo. Ella nunca lo
entendió, nunca entendió su manera de ver la vida, nunca entendió su partida,
recibió la noticia a miles de kilómetros. Una noticia que era de esperar, lo
lloró en silencio, lo lloró el resto de su vida, lloró al único hombre que la
hizo feliz de verdad.
PD: Pelón va por ti.
jueves, 18 de octubre de 2012
Nadie te desilusiona solo tus ilusiones…
Tantos momentos vividos…tantos momentos por
venir…y siempre nos aferramos a una ilusión para seguir adelante. ¿Y que es una
ilusión? Pues bien, la RAE (Real Academia Española) lo define en una de sus
acepciones como: “esperanza
cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo”. Es decir, esperanza nuestra,
nosotros nos creamos las ilusiones, nos aferramos a algo que nos llame la
atención y nos motive día a día. A algo que nos haga sonreír cada día, pensar
que algo sucederá o que algo bueno vendrá es un buen motivo para levantarte de
buen humor sonreír y esperar a que ese deseado momento llegue.
La entrada de hoy es corta porque me gustaría hacer un inciso…mañana 19 de octubre es el “Día Internacional Contra el Cáncer de Mama”… tiene como objetivo sensibilizar a mujeres acerca de la importancia que esta enfermedad tiene en el mundo industrializado.
Cierto es que la mayoría de las
ilusiones que nos creamos a lo largo de la vida nunca se cumplen, ¿nunca? ¿casi
nunca? Mi experiencia me dice que nunca o casi nunca se cumplen, pero es bonito
vivir con ilusión, muchos afirman que vivir sin ilusiones es vivir muerto.
Tener una ilusión por la que levantarte
cada día es realmente bonito, pero esas ilusiones se convierten en desilusión
cuando tu felicidad depende de la actitud de otr@s, es decir, que tu ilusión se
base en lo que esperas de los demás es lo que nos conduce a la decepción.
Esperamos que la gente actúe de una
determinada forma, esperamos quizá que el resto actúe en determinadas
situaciones como lo haríamos como lo haríamos nosotros. Nos ilusionamos pensado
que harán lo que creemos, cuando en el fondo, muy en el fondo, sabemos que cada uno
es como es, cada uno hará lo que crea conveniente, conocemos lo suficiente a las
personas como para saber como llevarán a cabo sus actos.
Pero a veces es mejor ilusionarnos y
engañarnos…esperar lo que nunca va a pasar…esperar un aliciente que siempre después
de una decepción vuelve a resurgir…
La entrada de hoy es corta porque me gustaría hacer un inciso…mañana 19 de octubre es el “Día Internacional Contra el Cáncer de Mama”… tiene como objetivo sensibilizar a mujeres acerca de la importancia que esta enfermedad tiene en el mundo industrializado.
¡Luchemos juntas! No hay que tener miedo a las revisiones…una revisión a tiempo puede salvar vidas…así que miedos fueras y adelante…siempre con la esperanza que este enfermedad algún día tenga cura.
Dedicado a Jenny
Samprón y Pilar Serrano por ser amigas, confidentes y consejeras. (L)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








